Las tropas aliadas, a las que el líder árabe llamó “los nuevos nazis”, continúan bombardeando enclaves estratégicos; el gobierno del país africano anunció un alto al fuego; ya hay casi 100 muertos; rechazo a la ofensiva de la coalición; Italia se sumó a la intervención militar

TRIPOLI.- Mientras Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña intensifican los ataques en Libia para intentar detener los avances del régimen, de acuerdo a la reciente resolución de la ONU, el gobierno de Muammar Khadafy anunció un alto al fuego.

El cese anunciado tiene lugar a partir de las 19 GMT (16 de Buenos Aires) en respuesta a una petición de la Unión Africana (UA) y de conformidad con la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre Libia, según informó la cadena de televisión Al Arabiya.

Al respecto, el secretario general de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, en una conferencia de prensa ofrecida en El Cairo, Egipto, aseguró que espera que Khadafy cumpla esta vez con su promesa. Es que es la tercera vez en cuatro días que el régimen libio anuncia un alto el fuego y que, según las fuerzas de la coalición, no es respetado.

En tanto, Italia se sumó a la intervención militar aliada. Hoy, cuatro aviones Tornado de ese país participaron en una misión en Libia, según consignaron los medios locales.

El ministro de Defensa italiano, Ignazio La Russa, había anunciado que Italia había puesto a disposición de la coalición internacional para sus operaciones en Libia ocho aviones, utilizables “en todo momento”.

Según el ministro de Relaciones Exteriores italiano, Franco Frattini, la coordinación de esas operaciones es realizada por la 6 Flota norteamericana basada en Nápoles.

El desafío . Khadafy, en tanto, volvió a mostrarse desafiante, al asegurar que su país está preparado para una “larga guerra” y calificar a la coalición internacional como “el nuevo nazismo”. Sostuvo que las fuerzas aliadas no podrán afrontar, agregó Khadafy en su segunda intervención pública desde la operación iniciada contra su régimen por fuerzas internacionales y auspiciada por la ONU para proteger a los civiles libios. Para el líder libio, la victoria final de su país es “inevitable” y todas las ciudades acabarán rebelándose “contra estos actos propios de un nuevo colonialismo”.

“Estamos en nuestra tierra, los libios están unidos detrás de una dirección unificada. Vamos a luchar en un frente amplio”, expresó, al mismo tiempo que reiteró que no lo doblegarán los líderes aliados a los que calificó de “salvajes y criminales” y les vaticinó que caerán como “Hitler y Mussolini”.

Para el líder libio, el ataque de las fuerzas aliadas es una “nueva guerra de las cruzadas para borrar el Islam”, y los occidentales, con esta acción, en lugar de hundirlo, le están dando la “oportunidad de liderar una nueva revolución popular”. “Dios está con nosotros, el diablo está con vosotros. Todos los libios están listos para el martirio. Vamos a ganar y vosotros vais a morir”, subrayó, antes de asegurar que “esta guerra ya no es un problema interno de Libia sino un conflicto entre el pueblo libio y los nuevos nazis”.

“Luchamos para defender nuestra tierra y nuestro petróleo”, indicó en otro momento de su alocución para destacar que “la víctima siempre acaba venciendo” a los “bárbaros y al terrorismo”. Libia será liberado “palmo a palmo” y el Islam y su país serán, a partir de ahora, “más fuertes”, concluyó.

Operativo “exitoso”. El inicio del operativo internacional dirigido a establecer una zona de exclusión aérea en Libia “ha sido exitoso” y se detuvo la ofensiva del gobierno sobre Benghazi, bastión de los rebeldes, dijo el máximo responsable del ejército de Estados Unidos, el almirante Michael Mullen.

Estos comentarios ocurren luego de que una coalición internacional liderada por Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña iniciara ayer su ofensiva contra el régimen de Khadafy, al tiempo que el presidente Barack Obama descartaba el despliegue de tropas terrestres en lo que llamó una “acción militar limitada”.

Esta mañana, tres bombarderos furtivos estadounidenses lanzaron 40 bombas sobre un importante aeródromo libio, en un intento por destruir gran parte de la Fuerza Aérea del país, informaron autoridades militares.

Al menos 19 aviones, incluyendo los bombarderos furtivos, participaron en los bombardeos sobre objetivos libios, indicó el Comando Africa de Estados Unidos, con sede en Alemania. “Lo que estamos haciendo, con nuestros socios de la coalición, es la fase inicial de una operación para intentar crear las condiciones para poder establecer una zona de exclusión aérea”, dijo el portavoz Kenneth Fidler.

Ayer, en el marco del inicio de la operación bautizada Odisea del Amanecer, la aviación francesa primero destruyó varios blindados libios que intentaban atacar el bastión rebelde de Benghazi. En una segunda fase, las fuerzas de Estados Unidos y Gran Bretaña lanzaron, por lo menos, 110 misiles Tomahawk contra emplazamientos de la defensa antiaérea y los sistemas de comunicación libios.

Mediante la resolución 1973, el Consejo de Seguridad de la ONU autorizó, el jueves pasado, el uso de la fuerza y la imposición de una zona de exclusión aérea para proteger a la población libia de la contraofensiva lanzada por Khadafy para aplastar a la rebelión civil, que, desde mediados de febrero, tomó el control de varias ciudades.

Rechazo a la ofensiva de la coalición
Venezuela, Ecuador, Uruguay, Nicaragua y el ALBA rechazaron la intervención en Libia. El gobierno ecuatoriano calificó de “inadmisible la intervención producida por potencias extranjeras” en Libia, y señaló que dicha “intrusión lamentablemente promueve la escalada de violencia”.
El presidente Hugo Chávez advirtió a su par Barack Obama que Venezuela no será una segunda Libia. “El imperio yanqui tomó la decisión de derrocar a Khadafy, de aprovechar la insurgencia popular para derrocarlo, e incluso matarlo, y sobre un mar de sangre adueñarse del petróleo (…) Ni se les ocurra venir aquí a por el petróleo venezolano”, advirtió Chávez durante su programa dominical “Aló Presidente”, difundido por radio y televisión.
El presidente uruguayo, José Mujica, calificó hoy de “lamentable” el ataque militar de la coalición internacional contra Libia.”Este ataque implica un retroceso en el orden internacional vigente”, declaró Mujica al diario La República. El mandatario sostuvo que “es mucho peor el remedio que la enfermedad” y agregó que “eso de salvar vidas a los bombazos es un contrasentido inexplicable”. Y concluyó: “Todo esto es para llorar”.
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, condenó la intervención militar internacional en Libia y denunció que ese operativo es para adueñarse del petróleo de ese país africano.”Este semejante despliegue militar no sólo aterroriza al pueblo libio sino a toda la región que está de cara al Mar Mediterráneo como que no bastara la tragedia en Afganistán y en Irak”, añadió.
El consejo ministerial del área social del ALBA, integrado por Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua, Ecuador, Dominica, Antigua y Barbuda, y San Vicente y las Granadinas, expresó “su total rechazo y condena a la incursión militar imperialista contra el pueblo libio”, y dijo que la acción pretendía “apropiarse de sus recursos naturales”.

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